BLOG / LIDERAZGO Y GESTIÓN DEL CAMBIO
 
Érica Salvaj
Ph.D. IESE Business School, España
 
Liderazgo y Gestión del Cambio
EMPRESAS: Cómo los líderes superan la “paradoja del poder”
Publicación 2 de 2, Clases del MBA - UDD todos los domingos en El Mercurio
Efectivamente el poder envenena, sacando lo peor de cada uno. La forma en que los jefes gestionen esta contradicción es determinante para sí mismos y sus equipos.
Mar
26
2017

Al caer en las tentaciones del poder, los ejecutivos minan su propia capacidad de influencia, porque los dirigidos se sienten amenazados.



Muchos directivos ganan poder por sus cualidades humanas y su aporte a las organizaciones, pero al alcanzar una pequeña cuota del mismo, su conducta comienza a modificarse emergiendo lo menos agradable de ellos.
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El experimento de las galletas


Alguna vez alguien dijo, “el poder envenena”. Con el objetivo de entender en qué medida esta frase se cumple en la realidad y evaluar cuán fuertes son los encantos del poder y cómo puede transformar a las personas, un grupo de investigadores llevó adelante un estudio conocido como el experimento de las galletas (the cookie experiment).
Para llevarlo a cabo, se organizaron equipos de tres estudiantes y se les dio como consigna que escriban un breve artículo.

Se seleccionaron al azar a dos miembros del equipo para elaborar dicho documento, mientras que a un tercer integrante se le pidió que evaluara a sus compañeros y determinara cuánto pagarles por su trabajo.
Después de unos treinta minutos de iniciado el experimento, los investigadores le dieron un plato con cinco galletas a cada uno de los equipos.

El resultado fue que quienes tenían la tarea de control y que saborearon un poco de poder se transformaron en unos groseros (por no decir cerdos).
Por ejemplo, estos jefes tendían a tomar una segunda galleta con mayor probabilidad que el resto, comían de forma desinhibida, masticaban con la boca abierta y esparcían migas.

El resultado del experimento de las galletas se replicó en muchos estudios posteriores.
El hallazgo de estas investigaciones demostró que cuando las personas (independientemente de su personalidad) ejercen el poder y tienen la posibilidad de dominar a otros cambian su conducta y comienzan a:


  • Centrarse más en sus propias necesidades y deseos.

  • Enfocarse menos en las necesidades, deseos y acciones de los demás.

  • Actúan como si las reglas de conducta, tanto las escritas y como no escritas, no aplicaran o fueran improcedentes para ellos.



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Desafortunadamente, los jefes en las empresas no son ajenos a estos efectos nocivos del poder. Las personas en cargos directivos, cuando alcanzan posiciones de influencia, tienden a sucumbir ante los encantos del poder y comienzan a centrarse más en sí mismas e ignoran lo que los miembros de sus equipos necesitan, hacen y dicen. Esto ya es de por sí bastante preocupante.

HASTA LOS “BUENAS PERSONAS” CAMBIAN SU ACTITUD
Pero el problema se ve agravado porque muchos directivos pueden llegar incluso a cometer abusos. No resulta sorprendente ver en el ámbito de las empresas que quienes adquieren incluso pequeñas cuotas de poder se vuelven menos empáticos, incivilizados, irrespetuosos e incluso más impulsivos.

Resulta paradójico entonces el hecho de que muchos directivos ganan poder por sus cualidades humanas y su aporte a las organizaciones, pero al alcanzar una pequeña cuota del mismo, su conducta comienza a modificarse emergiendo lo menos agradable de ellos. Esta situación se conoce como la paradoja del poder.
Justamente, cuando los líderes ganan una mayor capacidad de hacer una diferencia en el mundo mejorando las vidas de otros, la experiencia de tener poder y privilegios los lleva incluso a comportarse en los peores momentos como psicópatas impulsivos y fuera de control.

La forma en que los líderes gestionen esta contradicción es determinante porque guiará sus vidas personales y laborales y definirá, en última instancia, cuán felices serán ellos y las personas que les rodean.

En definitiva, la decisión sobre qué camino seguir en lo que se refiere a la paradoja de poder definirá la empatía, generosidad, civilidad, innovación, rigor intelectual del líder y la fuerza colaborativa de sus equipos y redes sociales.

Los superjefes logran balancear los resultados y el trato humano


Ahora, cabe entonces preguntarse ¿qué tienen que hacer lo líderes para superar la paradoja del poder? En primer lugar, deben ampliar su forma de pensar y comenzar a entender el poder como la capacidad de hacer una diferencia en el mundo, en particular, inspirando a las personas que forman parte de su entorno social y laboral.
En segundo lugar, deben preocuparse no solo por el desempeño de sus equipos sino también por que se trate a las personas con humanidad.

Los líderes que superan esta paradoja y se vuelven superjefes tienen como meta lograr un balance entre los resultados y el trato humano. Podemos ver en la Figura 1 la descripción de estos dos objetivos.
Finalmente, los líderes que superan esta contradicción del poder y son enaltecidos por sus equipos se preocupan por el bien mayor.

En los bancos, los hospitales, las fábricas quienes son promovidos a las posiciones más altas y se mantienen en ellas por mucho tiempo son aquellas personas que demuestran entusiasmo, dan abiertamente su visión de las cosas, son comunicativos y muestran preocupación por los demás.



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Los superjefes practican la amabilidad, son agradecidos, cooperan y dignifican lo que los otros hacen y dicen. Un ejemplo histórico de superjefe es Abraham Lincoln quien fue reconocido por su tremenda empatía y por su capacidad de construir historias que generaban objetivos comunes que unían a la gente. La Figura 2 muestra las actitudes que abrazan quienes buscan el bien mayor.

Concluyendo, los superjefes son aquellos que constantemente se cuidan de no sucumbir a la paradoja del poder. Ellos nunca dejan de estar atentos a quienes le rodean y a sus necesidades.
Cayendo ante las tentaciones del poder, los ejecutivos están minando su propia capacidad para ejercer poder e influencia, porque las personas a quienes ellos lideran se sienten disminuidas, amenazadas y devaluadas. La acumulación de abusos disminuye la confianza, el compromiso y la cooperación en los equipos y en las empresas.
Recuerda, los líderes que logren sobreponerse a la paradoja del poder se salvarán a ellos mismos y a sus seguidores.

Referencia para esta clase: “The Power Paradox. How we gain and lose influence”, Dachner Keltner.

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Última actualización: 12 de Noviembre de 2018 a las 17:43